jueves 12 de noviembre de 2009

¡LA REVOLUCIÓN EMPEZÓ AYER!


No hay vuelta de hoja...

viernes 6 de noviembre de 2009

LA MANGA DEL MANCO- Javier García Galiano


La idea de un escritor manco es más terrible de lo que parece. Más terrible aún si se trata de Miguel de Cervantes. Imaginarlo tratando de sostener el papel con el muñón para escribir resulta más penoso que escabroso. Afortunadamente, el soldado Cervantes no era un manco completo. Él, o un homónimo suyo, estaba condenado a perder la mano derecha mediante la amputación pública, además de diez años de exilio, menos por haber herido a Antonio de Segura en Madrid, que por sacar algún arma blanca en las inmediaciones de Palacio Real.
Imposible saber si fue ese incidente que llevó a Cervantes a Italia, desde donde salió a acorralar infieles en Lepanto. El día de la batalla, 7 de octubre de 1571, estaba enfermo y afiebrado, pero se negó a seguir la recomendación de quedarse en la bodega del barco durante la batalla, prefiriendo arriesgarse por Dios y por su Rey. Entre los 21,000 españoles que resultaron heridos, estaba Cervantes. Tenía dos heridas de fuego en el pecho y otra más en la mano izquierda, que no perdió, pero le quedó como un adorno inútil. Más que la escritura del Quijote, quizá ese fue el momento más glorioso de su desgraciada vida. (…)


Fragmento tomado del texto del mismo título aparecido en la revista Graffiti (cómo se extraña ta buena revista), Número 15, Enero-febrero de 1994, dirigida por José Homero.

jueves 29 de octubre de 2009

Jorge Carrera Andrade

En nuestra encuesta de octubre, el 40 % de los encuestados respondió acertadamente que Jorge Carrera Andrade era el autor de los versos citados, (no faltó el mañoso que recurrió a Google antes de contestar). El 33% creyó que eran de Juan Bañuelos.



JUAN SIN CIELO

Juan me llamo, Juan Todos, habitante
de la tierra, más bien su prisionero,
sombra vestida, polvo caminante,
el igual a los otros, Juan Cordero.

Sólo mi mano para cada cosa
-mover la rueda, hallar hondos metales-
mi servidora para asir la rosa
y hacer girar las llaves terrenales.

Mi propiedad labrada en pleno cielo
-un gran lote de nubes era mío-
me pagaba en azul, en paz, en vuelo
y ese cielo en añicos: el rocío.

Mi hacienda era el espacio sin linderos
-oh territorio azul siempre sembrado
de maizales cargados de luceros-
y el rebaño de nubes, mi ganado.

Labradores los pájaros; el día
mi granero de par en par abierto
con mieses y naranjas de alegría.
Madrugaba el poniente como un huerto.

Mercaderes de espejos, cazadores
de ángeles llegaron con su espada
y, a cambio de mi hacienda -mar de flores-
me dieron abalorios, humo, nada...

Los verdugos de cisnes, monederos
falsos de las palabras, enlutados,
saquearon mis trojes de luceros,
escombros hoy de luna congelados.

Perdí mi granja azul, perdí la altura
-reses de nubes, luz recién sembrada-
¡toda una celestial agricultura
en el vacío espacio sepultada!

Del oro del poniente perdí el plano
-Juan es mi nombre, Juan Desposeído-.
En lugar del rocío hallé el gusano
¡un tesoro de siglos he perdido!

Es sólo un peso azul lo que ha quedado
sobre mis hombros, cúpula de hielo...
Soy Juan y nada más, el desolado
herido universal, soy Juan sin Cielo.


Jorge Carrera Andrade
Ecuador (1902-1978)

lunes 26 de octubre de 2009

CURSO DE POESÍA - SOGEM PUEBLA


Del 5 al 7 de noviembre impartiré el curso Entre la revolución y la palabra en la SOGEM de Puebla.
Informes e inscripciones:
con Rayo Loeza

jueves 22 de octubre de 2009

ANTONIO CIENFUEGOS


CALÍGINE

Light, the prime work of God, to me is extinct…
John Milton

Soy el eco de un pantano en tiniebla
Soy el eco de un pantano en tenebra
En esta fronda donde penetra una brisa
regando el silencio de la ausencia
Entre tierra y agua las libélulas crecen de miedo
El trajinar del moho se petrifica
y en el légamo de este oscuro pantano –Hospital General–
no hay una ligera fibra que exista






MANILKARA HUBERI

Parte uno

Manilkara huberi
Agua del fruto que se fuga a través de los cristales
Manilkara fuego del fruto que se filtra a través de los ojos

Manilkara huberi se desvanece entre parques, jardines y atrios se deshace en la mano de los niños y se pudre en la lengua de la tierra

Manilkara es un fruto imaginario que mi abuela saborea en el pórtico de su casa ante las puertas de un mundo que a veces existe

Manilkara amanece en el tacto de la mulata que recoge su piel del árbol
parido por la aurora
rociado por la aurora que desenvaina toda la naturaleza en un parpadeo

A veces Manilkara es la línea del relámpago que se cruza
A veces es el sonido del cántico del Níspero





Parte dos

Para el Caimito cuando se abre

No hay verso manantial ni gota ni sal
aun el fruto fuga su vida hacia la luz
Pero el Caimito es tan rebosante de jugos que se reblandece al tacto
Para saborear las llagas del fruto hace falta tener llagas en la lengua
de otro modo sólo nutre sus huesos

Para florar las maledicencias de los frutos amargos
también se necesitan pústulas en los dedos
que deshojen el palpitante centro done el Caimito habita

Porque no podemos decir que el agua se fuga en todo momento
sí diré que los frutos maduros que no caen
se pudren en el palma de Dios.




ANTONIO CIENFUEGOS. San Salvador, 1984. Poeta. Ha vivido la mayor parte de su vida en México, se dedica a la traducción y es profe, ha publicado en diversas revistas de circulación local y nacional. Su primer poemario se titula FURENS de ahí la siguiente selección de poemas.

martes 20 de octubre de 2009

¿QUÉ ES LA POESÍA?

Apareció en Río de Janeiro, Brasil, el libro O que é a poesía? (¿Qué es la poesía?), volumen que contiene las respuestas que 45 relevantes poetas brasileños, portugueses e hispanoamericanos, emitieron con respecto a la sencilla pregunta ¿Qué es la poesía?
Edson Cruz es el coordinador de este importante libro en el que aparecen autores como: Augusto de Campos, Bárbara Lia, Claudio Daniel, Floriano Martins, Frederico Barbosa, 57 Glauco Mattoso, Horácio Costa, Jair Cortés, Virna Teixeira, entre otros.

Primeiro volume da coleção Os Contemporâneos, este O que é poesia? traz 45 relevantes poetas brasileiros, portugueses e hispano-americanos em atuação respondendo a essa pergunta simples, mas nem de longe simplória. Surgido como uma provocação em seu blog, onde Edson Cruz propunha ainda duas outras perguntas (sobre o que um iniciante deveria perseguir e quais textos e autores lhe eram referenciais), o questionário resultou na seleção deste livro que, além de um calidoscópio reflexivo do fazer poético, revela-se um documento vivo do panorama literário contemporâneo, propiciando, inclusive, alguns raríssimos encontros para uma mesma edição.

Eis os autores nesta edição: Ademir Assunção, Affonso Romano de Sant'Anna, Amador Ribeiro Neto, Ana Elisa Ribeiro, André Vallias, Aníbal Beça, Antonio Cicero, Augusto de Campos, Bárbara Lia, Carlito Azevedo, Carlos Felipe Moisés, Claudio Daniel, Claudio Willer, Eunice Arruda, Fabiano Calixto, Felipe Fortuna, Flávia Rocha, Floriano Martins, Frederico Barbosa, 57 Glauco Mattoso, Horácio Costa, Jair Cortés, João Miguel Henriques, João Rasteiro, Jorge Rivelli, Jorge Tufic, José Kozer, Luis Serguilha, Luiz Roberto Guedes, Marcelo Ariel, Márcio-André, Marcos Siscar, Micheliny Verunschk, Nicolas Behr, Nicolau Saião, Ricardo Aleixo,Ricardo Corona, Ricardo Silvestrin, Rodolfo Häsler, Rodrigo Petrônio, Sebastião Nunes, Tavinho Paes, Victor Paes, Virna Teixeira, Washington Benavides.

lunes 12 de octubre de 2009

LA ÚLTIMA CENA (mi versión)


Con el rojo vino de la tarde brindamos y comimos el ementhal entre risas y abrazos.
Un techo alto: grandes ventanas dejaban ver el cóncavo azul del mar/cielo.
Una vez que la cena estuvo lista, nos sentamos: reluciente vajilla (más de tres cubiertos siempre me han puesto nervioso, Señor).
Éramos trece sin contar a la servidumbre. Vegetales al vapor, un aderezo a base de vinagre y pimiento estilo California, cordero al centro del plato (alquimia en la cocina, sacrificio y elogio para los comensales de ese día).
Yo miraba extensas planicies en tus ojos, parvada de luz alzando el vuelo, cuando, después del tintineo, ofreciste en voz ALTA tu casa como quien ofrece su muerte. Te imaginé subiendo la escala metálica por donde ascienden los que se marchan sin aviso.
Después, entrar en confianza, la garza del brazo derecho sosteniendo la copa.
Se fueron yendo, una por una, las horas,
(el Traidor era el tiempo).
Supe que no volvería a ti nunca más. Trinitaria soledad la mía: sin ti, sin mí, sin nosotros dos.
Llegué hasta el balcón y descubrí que el mar cantábrico para mí: un dos tres, me decían las olas, un dos tres, dijo Cristo,
¡SALVACIÓN! para todos mis amigosy para mí también.


Imagen: Marcos Gutiérrez

sábado 3 de octubre de 2009

Poemas de Aureliano Carvajal

Inauguramos la sección Novísimos con poemas de Aureliano Carvajal.



A USTEDES QUE MUEREN EN LO ALTO

Podría seguir mirando cada una de las burbujas
que buscan emanciparse del refresco en mi vaso.
Ellas han de imaginar que son jazmines
y se mueren tan rápido,
marchitando el hecho mismo de existir;
o se duermen en las paredes
y se dejan llevar, soñando.

Así, sin más, conocen su destino,
escogen un aeropuerto
y repentinamente: pffff
se han ido –y ni siquiera se escuchan.

…Ay, burbujas,
si tan sólo supieran
que hay vasos de plástico
e ignorantes como yo
que nos dedicamos
a beber el cielo.


VIII

De quién será tu nombre sino mío
para quién sino para mí
tu imagen olvidada.

Los perros, cuando muerta,
no llorarán tu nombre.
Te olvidará la gente,
volverán a beber leche tus amigos.

Y yo reiré cuando estudiado por aquellos ilustres,
privados por completo de tu nombre,
te lean aquí sin encontrarte;
y vencidos declaren al Futuro:

Era una Laura más entre sus Lauras,
un eco inhabitado de sus labios.



ESTUDIO DEL ÁNGELUS MARINO

Permíteme esperarte, que llevo horas,
que llevo soportando la mañana
y tu anillo me pesa demasiado,
permíteme quejarme ―y ya no puedo―
permite que te busque hasta en las aves:

Por hoy no puedo ser correcto,
quisiera dibujarte con gaviotas
tus cejas, ojos, labios, con gaviotas;
y ese vaporoso pecho
ese sutil almidonado pecho
(apenas musitado por las nubes)
quisiera devorarlo a pinceladas.

Y ahora que lo pienso ya no vengas
que busco colorearte como anhelo
—y voy muy bien en tu retrato—:

Aspiro el horizonte de tu vientre,
el modo en que destila
el agua entre tus muslos,
adoro el encaje de tus piernas
—y la forma en que cambia con las olas—,
adoro imaginar que luego, al final
se podrían trazar tus huellas en la arena,
podrían no sé, calcarse con las mías.

Aureliano Carvajal (Ciudad de México, 1986). Estudiante de la licenciatura de Literatura y Ciencias del Lenguaje en la UCSJ. Aún no se distingue por alguna acción realmente memorable, salvo la publicación de algunos de sus textos en revistas y suplementos nacionales.


viernes 2 de octubre de 2009


martes 29 de septiembre de 2009

PRESENTACIÓN DEL LIBRO TURBA DE SONIDOS DE RICARDO VENEGAS


Secretaría de Cultura de Puebla
Casa del Escritor

Invitan a la presentación del libro de poesía

Turba de sonidos
de Ricardo Venegas
Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta 2008

Participan:
Jair Cortés
Alí Calderón
Antonio Escobar
y el autor
Jueves 1 de Octubre de 2009, 7:00 pm
5 Oriente 201 Centro Histórico, Puebla, Pue. Tel: (222) 246-33-29